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TOLOX -
HISTORIA
El hallazgo de materiales de adscripción
fenicia y romana da lugar a sospechar que
los primigenios habitantes de Tolox tuvieron
contactos comerciales o fueron ocupados por
sendos pueblos, allende de nuestros mares.
Si bien la planta, el perfil y el conjunto
del castillo quedan identificados con un
pasado árabe de notoria importancia,
pudiendo, tal vez, identificarse con el
Tulus de las crónicas musulmanas del reino
nazarí de Granada.
Aunque las primeras noticias concretas de su
historia datan del año 883, cuando el
castillo fue ocupado por Omar Ben Hafsúm,
quien lo fortaleció y lo hizo uno de los
principales del territorio que controlaba,
cuya cabecera residía en el castillo de
Bobastro.
Abderramán III, ante la negativa de Omar de
entregar la fortaleza, preparó un fuerte
ataque contra el recinto, pero sería
derrotado. A la muerte de Omar en el 917, lo
hereda uno de sus cuatro hijos, Soleiman,
que, en 921 es vencido por Abderramán III,
quien destruye implacablemente la iglesia y
la alcazaba, ordenando construir una
mezquita aljama.
La villa siguió su ritmo normal, sin
acontecimientos de relieve, con la salvedad
de la campaña militar de conquista
emprendida por los Reyes Católicos en 1484.
Tolox se rendirá al año siguiente,
permitiendo los monarcas que todos los
musulmanes que residían en Tolox y que así
lo deseasen continuaran viviendo dentro de
la población, en barrio aparte que se les
señalase, con la única condición de que se
declarasen vasallos suyos, respetándolos en
su religión, justicia, lengua, indumentaria,
usos y costumbres.
Estos privilegios fueron suprimiéndose poco
a poco, hasta llegar a un enfrentamiento
abierto con la sublevación de los moriscos
de 1568, que huyeron de Tolox para sumarse a
los alzados en Istán. Derrotados por el
Duque de Arcos en la batalla del Fuerte de
Arboto, fueron exiliados al interior de la
península.
Quedó Tolox despoblada hasta 1571, año en
que se repuebla por orden de Felipe II con
cristianos procedentes de Galicia, Sevilla y
Córdoba.
Pero la historia contemporánea de esta villa
va ligada estrechamente a su balneario.
Desde tiempo inmemorial se conocían en Tolox
una serie de fuentes y manantiales conocidos
con el nombre de "amargosas", quizá por el
sabor especial de las mismas, que eran
utilizadas por los vecinos del pueblo para
curar un sinfín de afecciones de forma
totalmente empírica, en ingestión y baños.
Fue D. José García Rey, natural de Tolox y
farmacéutico, quién realizó los necesarios
trabajos para la captación del agua mineral
y las analizó, catalogándola con el
abigarrado nombre de aguas
alcalino-bromuradas, amónico-sulfuradas,
crenato-ferromagnesianas. El balneario fue
inaugurado en 1869, tres años después de que
se descubriera el manantial.
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